Cuando por mala fortuna alguien sufre un accidente de tráfico, lo mejor que puede pasar es que nadie sufra daños personales y que exista un mutuo acuerdo formalizado mediante un parte amistoso, y sean las compañías o aseguradoras quienes cumplan su labor de pagar y/o arreglar los daños materiales.

Sin embargo, la realidad es que en muchos casos existen daños personales, irreparables, o daños materiales cuya indemnización no compensa, e incluso un accidente puede convertirse en una pesadilla si existen la figura de la víctima y el causante o infractor que lo ha provocado, casuísticas en las que la opción más óptima para conseguir facilidad, seguridad en el proceso y una mayor indemnización es contratar los servicios de un abogado especializado.

El abogado contratado debe ser especialista en accidentes de tráfico, pues la forma de gestionar las indemnizaciones cambió en 2015 gracias a la actualización del Baremo de tráfico y la reforma del Código Penal.

El nerviosismo que padecemos antes una situación inesperada en la que se produce un accidente de tráfico, hace que en muchas ocasiones no sepamos cómo actuar, por ello, se justifica la necesidad de recurrir a un profesional que nos indique y asesore cada paso a seguir, y que a modo indicativo incluimos aquí:

  • Cuando existen heridos o víctimas mortales: llamar a los servicios de emergencias y será la Guardia Civil o la Policía quienes hagan el atestado del siniestro. Si alguien necesita atención médica, los gastos los cubrirá la aseguradora del conductor culpable. Si alguna de las personas implicadas en el accidente ha sufrido una lesión debe solicitar un parte de asistencia médica. Con ese parte se podrán justificar los daños causados y reclamar una indemnización a la compañía de seguros.
  • Cuando el siniestro sólo ocasiona daños materiales: los daños materiales son los que afectan al vehículo y a los objetos transportados durante el accidente. Cuando ocurre esto se debe cumplimentar el parte amistoso de accidentes en el que hay que poner los datos de las partes involucradas en el siniestro, un resumen de cómo ha ocurrido y los daños ocasionados. Para que este documento sea válido, tiene que estar firmado por ambos conductores y luego serán las compañías quienes se encarguen de la reparación de los daños.

En el caso de que uno de los conductores se niegue a colaborar, lo aconsejable es apuntar su número de matrícula y algún dato más que ayude a identificarlo o pedir los datos a algún testigo presencial del suceso. Si hubiese discrepancias sobre quién ha sido el culpable, lo mejor es llamar a la Guardia Civil o a la Policía para que sean ellos los que hagan un atestado del accidente.

Indemnizaciones y reparaciones

En el caso de que seas el culpable del siniestro, será la aseguradora la encargada de pagar los gastos ocasionados a terceros, tanto materiales como personales, a través de la garantía de responsabilidad civil del seguro. Los daños de tu coche sólo están cubiertos si tienes contratado el seguro a todo riesgo. Para cubrir los daños físicos del conductor hay que tener contratada la garantía de seguro de conductor, que cubre los daños personales.

Ante cualquier situación, la garantía en el proceso puede conseguirse gracias a un asesoramiento legal como el que ofrece VRL Abogados, que desde el primer momento trabajará en cada caso para conseguir la mayor indemnización para el cliente.

Fuente: 20minutos.com