Cualquier persona tiene derecho a poder decidir libremente a un abogado, para que luche por sus intereses en un litigio. No obstante, en caso de no disponer de recursos económicos, y dado que la asistencia jurídica es un derecho de los ciudadanos en España, el Estado designaría a un abogado de oficio cuyos honorarios abonarían las arcas públicas, por lo que el ciudadano en cuestión estaría exento de pagar dichas tasas.

Igualmente, es importante destacar que todos los abogados están obligados a colegiarse para poder ejercer su profesión. En Andalucía existen once colegios de abogados, ocho ubicados en las capitales de provincia, y los de Jerez, Antequera y Lucena. Concretamente, el Ilustre Colegio de Abogados de Lucena fue fundado en 1870 y cuenta en la actualidad con 13.000 abogados inscritos, un número muy elevado dada la población del municipio.

 

El secreto Profesional

En su actuación profesional, a los abogados se les reconocen una serie de derechos pero también deben sujetarse al cumplimiento de una serie de deberes, incluido el de guardar secreto profesional. ¿En qué consiste? En no poder revelar las conversaciones o documentos conocidos a través del ejercicio de su profesión, como se recoge en la Constitución Española, la Ley Orgánica del Poder Judicial y el Estatuto General de la Abogacía y su Código Deontológico. Una vez concluya sus servicios, el abogado no estará obligado al cumplimiento de dicho secreto sobre las conversaciones o documentos conocidos con posterioridad.

Aun así, existen una serie de situaciones en las que el abogado podrá incumplir ese deber, como es cuando un cliente, con la aceptación del propio abogado, le exime de esta obligación o  para evitar un daño grave e injusto, tanto para el letrado, como para un tercero.

¿Cuáles son los deberes del abogado?

Los abogados tienen los siguientes deberes:

  • Únicamente podrá encargarse de un caso si se lo pide la persona implicada, otro abogado, o por designación de oficio.
  • El abogado puede aceptar o rechazar libremente hacerse cargo de un caso, salvo en los casos en los que sea nombrado de oficio.
  • La confianza entre ambas partes ha de ser siempre fundamental.
  • El abogado debe comunicar al cliente su opinión profesional sobre el caso en cuestión, incluidas las pautas a seguir, su viabilidad, las posibilidades de éxito y las consecuencias que pueden suponer tomar una u otra decisión.
  • El abogado no debe aceptar un caso para el cual no se encuentre completamente capacitado para resolver. Asimismo, el abogado debe estudiar en profundidad todos los detalles que atañen al caso en cuestión e informarse fielmente de todo lo relacionado con el mismo.
  • El abogado tiene legitimidad para utilizar cualquier medio de defensa legítimo y justo.
  • El abogado no puede condicionar la devolución de la documentación del cliente al cobro de sus honorarios.
  • En caso de renunciar durante el procedimiento judicial, el abogado deberá informar adecuadamente para que la renuncia no lesione los derechos de su cliente.
  • El abogado no puede aceptar la defensa de intereses contrapuestos a otros de los que se encuentre defendiendo.
  • El abogado ha de ser veraz en sus actuaciones, tanto en las declaraciones judiciales, como en la fundamentación de los casos.
  • El abogado debe ser independiente, intelectual y moralmente.

¿Necesitas un abogado? Para cualquier aclaración no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través de los números de teléfono 957 511 972 o 606 381 948, o escríbenos al correo electrónico abogado@vrlabogados.com