La Pensión Alimenticia es la facultad que se otorga a una persona para recibir de otra los recursos necesarios para su subsistencia en virtud de un precepto legal, de un convenio, de una disposición testamentaria o como consecuencia de la comisión de un hecho ilícito. Según refleja el artículo 142 del Código Civil, incluye “todo lo indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica. Los alimentos comprenden también la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aun después cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable. Entre los alimentos se incluirán los gastos de embarazo y parto, en cuanto no estén cubiertos de otro modo”.

Aunque estén obligados recíprocamente a darse alimentos, en toda la extensión señalada, los cónyuges, ascendientes y descendientes, vamos a centrar este artículo en los hijos una vez tiene lugar la separación entre los padres.

¿Qué cuantía estoy obligado a administrar?

La cuantía de los alimentos será proporcionada al caudal o medios de quien los da y a las necesidades de quien los recibe. Los alimentos, en los casos a que se refiere el artículo anterior, se reducirán o aumentarán proporcionalmente según el aumento o disminución que sufran las necesidades del alimentista y la fortuna del que hubiere de satisfacerlos.

¿A partir de qué momento es obligatorio?

Continuando con alusiones al Código Civil, en su artículo 148 señala que “la obligación de dar alimentos será exigible desde que los necesitare, para subsistir, la persona que tenga derecho a percibirlos, pero no se abonarán sino desde la fecha en que se interponga la demanda. Se verificará el pago por meses anticipados y, cuando fallezca el alimentista, sus herederos no estarán obligados a devolver lo que éste hubiese recibido anticipadamente. El Juez, a petición del alimentista o del Ministerio Fiscal, ordenará con urgencia las medidas cautelares oportunas para asegurar los anticipos que haga una Entidad pública u otra persona y proveer a las futuras necesidades”. No obstante, la sentencia al efecto del Tribunal Supremo de 23 de junio de 2015 recoge que cada resolución habrá de desplegar su eficacia desde la fecha en que se dicte, siendo solo la primera resolución que fije la pensión de alimentos la que podrá imponer el pago desde la fecha de interposición de demanda, no así las restantes resoluciones que modifiquen su cuantía, las cuales solo serán eficaces desde que se dicten, momento en que sustituyen a las dictadas anteriormente”. Por tanto, se distingue entre dos opciones, una primera en que debería aplicarse el artículo 148 del Código Civil mencionado anteriormente y una segunda en la que ya se ha declarado la pensión alimenticia, y la han venido percibiendo los hijos, y mediante una demanda de modifican las medidas y, por tanto, se discute la cuantía de la misma.

¿Qué sucede con las cuantías que se han abonado durante la tramitación del procedimiento?

También el Tribunal Supremo, en una sentencia con fecha del 6 de octubre de 2016, establece que “las pensiones alimenticias deben pagarse desde la fecha en que se interpuso la demanda iniciadora del proceso; pero descontando las cantidades que consten probadas que, desde esa fecha hasta aquella en que se dictó la misma sentencia, abonó D. X para el mantenimiento de los hijos comunes. La determinación del importe que, conforme a lo que antecede, reste a aquél por pagar queda para ejecución de sentencia”. Por tanto, es aconsejable que, al interponer la demanda de nulidad, separación o divorcio, solicitemos en la misma que la pensión alimenticia sea abonada desde la fecha de la interposición de la demanda. Igualmente, desde VRL Grupo Abogados aconsejamos que se especifique en el concepto de la transferencia que se trata de un pago por pensión alimenticia. No obstante, para cualquier aclaración no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través de los números de teléfono 957 511 972 o 606 381 948, o escríbenos al correo electrónico abogado@vrlabogados.com